La sequía ya afecta a 114.048 familias en Bolivia, de las cuales 78.217 fueron reportadas como afectadas y 35.831 como damnificadas. El impacto alcanza a 63 municipios de Oruro, La Paz, Chuquisaca, Cochabamba, Santa Cruz y Potosí, en un escenario que podría agravarse durante los próximos meses por los efectos del fenómeno de El Niño.
De acuerdo con los datos presentados, la emergencia comprende 1.486 comunidades, 167.511 hectáreas afectadas y 60.106 hectáreas perdidas. Además, se reportó la pérdida de 75.013 cabezas de ganado.
Oruro concentra la mayor cantidad de familias damnificadas, con 17.544; le siguen La Paz, con 6.679; Chuquisaca, con 4.678; Cochabamba, con 3.720; Santa Cruz, con 2.386; y Potosí, con 823.
Experto cuestiona la falta de prevención
El especialista en medio ambiente, Waldo Vargas, advirtió que el país continúa concentrando sus esfuerzos en atender los daños una vez que ocurren los desastres, en lugar de desarrollar medidas preventivas y mecanismos de adaptación al cambio climático.
Vargas afirmó que desde julio se habían advertido los posibles impactos del fenómeno de El Niño y las regiones que presentarían mayores afectaciones. Sin embargo, cuestionó que las gobernaciones y los municipios no hubieran tomado medidas oportunas.
También consideró que el decreto de emergencia nacional representa una respuesta paliativa y no resuelve las deficiencias institucionales y presupuestarias para enfrentar estos fenómenos.
Agua, forraje y atención a las familias afectadas
Entre las medidas inmediatas, el especialista planteó garantizar el suministro de agua, la entrega de forraje, la atención en salud y la reparación de infraestructura dañada, además de la reposición del ganado perdido.
A mediano y largo plazo, propuso actualizar la normativa vigente y establecer una estructura institucional que permita coordinar acciones de prevención y respuesta, con presupuesto y respaldo científico.//Red Uno
